jueves, 11 de noviembre de 2010
El ciervo es la presa
El cazador es la flecha precisa
El ciervo es la muerte que acecha
El viento es el corazón del venado
El cazador detiene el viento en su boca incesante
El corazón del ciervo es el cazador
El cazador es ahora la presa
El cazador es el viento
El ciervo es la flecha
el corazón del venado
muere con una flecha
clavada
en los misterios
insondables
del corazón del hombre
jueves, 14 de octubre de 2010
La poesía es mi mejor forma de cantar
Para mi abuela Cecilia
que se nos fue
y para vos viejito
(para leer con vos quebrada, anegadiza)
Padre veo una tierra extraña de arena sin relojes
mojada tiembla, mojados los pies de orilla de tus pupilas
Padre veo una infancia enterrada
tenue golpetea desde el fondo bidón
de la fonda, desde el cajón de guitarra
con que está hecho tu pecho
Padre veo inútiles rieles de tranvía
que la ciudad va socavando y olvida
Padre cuéntame tu historia
Renueva la forma de amar las palabras
con que nos decimos y nos hacemos
con que nos damos fantasía
Para que yo la cuente, otra vez, algún día
Padre tararéa una canción cualquiera
de tu tátara tátara tátara abuelo
en un día de sol
la dejaré secando
anunciando azules y amarillos
una que traiga el brillo de tu voz primera
el fuego amable de las primeras palabras
que confundieron a las voces de los primeros bosques
que le dieron a nuestra infancia tantos maravillosos nombres
el grillo amable que con-vida sueño
Padre te debo toda la poesía que hoy bebo
toda la poesía que me embriaga
y me embarca en los mares del vino
y nuevas metáforas nos besarán en la boca
(en la boca de besar y decir y atemorizar las sombras)
profundos de lucidez y alegría
A cada verso a-rimaré tu canción padre
Mi propia infancia se aleja con pretensión de horizontes
envejece entre tus manos de carpintero,
de doctor, de filósofo, de loco, de buen amigo
Hubo una vez un niño
pero habrá niños después
más niños cantarán después
nuevas posibilidades pa' la alegría
y cantarás canciones de lluvia
ya verás
y otras de primaveras que pintarán los blancos inviernos
le ofrecerán color a la luz y luz a la oscuridad
Entonces por los niños brindo brindándoles mi humanidad
humildad
tal vez la buena costumbre
de llenar de tumbos toda la tierra y sacudir las tumbas de los dioses
y de los mortales por supuesto
de todos los poetas muertos
de todas las mujeres y los buenos hombres que han muerto
que siguen aún vivos en los tambores y los fulgores
en los eternos fuegos de la palabra
jueves, 1 de julio de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
El vino del mar
siempre el mar
–toda la potencia del mar-
tiene sed de eternidades
El viento trae
una flauta y un quejido
róbale a pláyala
misterios de marla
secretamente guardados
en grutas y caracolas.
El viento marino es una flauta
su brisa no sabe de distancias
trae la sal y la música
lenguas de extraños sonidos
que aprendieron a nombrar el mar
y a navelar en su gran estómago.
No existen puentes
para cruzar el mar
por razones evidentes
no por las distancias
sino por las botellas
que son nuestros cuerpos
que llevan mensajes
a otros cuerpos lejanos
a través del horizonte
desde el fondo de nuestro mar.
Nadie es extranjero en el mar
estar en el mar
es como estar en un vientre
antes de nacer
es estar en el mar.
Mirar el mar
es como mirar el cielo
o los ojos nuevos de un niño
marear el mar
sobre maderos imposibles.
Amar el mar
amar a mares
amar es
buscar naufragios dentro del mar
romper como tifones en el oleomar
aquietar el incansable follaje del mar.
No alcanzan las mentirosas fronteras
ni miles de poemas alcanzarán
para contener a marla
los dioses tiemblan ante su voz
sirénanse sus aguas sexuales
arremolinadas en los dos sexos del mar.
Y todos los argonautas del tiempo
soñaron con poder conquistarlo
dándole rápidas naves al hombre
y fragilidades
para perseguir imposibles
y perdurar en historias
a través del tiempo
a través del vinolento mar.
martes, 11 de mayo de 2010

Pájaros
aquellos pájaros grises
sutil bandada de penas
se atormentan o conmueven
(garúan)
finamente desde tus ojos amigos
se alinean bajo el signo de Venus
cristales de sal, de mar tus ojos
hay en ellos una playa de luna
(solísima)
un mundo mecido con poetas y naufragios
a veces esos pájaros pían impíos
sin duda trinan violines en tus paisajes
y bs. as. conoce de colores y de ríos
(peces voladores )
aletean por los cielos tus pestañas
de nada sirven las palabras
cuando hay nidos en tu rostro mujer
yo te contemplo callado como fulgor
inminente (cazador desarmado)
así no seas un caer de plumas y nostalgias
Aquellos pájaros grises
Sutil bandada de penas
Eran una forma inesperada
Para morirse
(suavemente)
de alegría
martes, 27 de abril de 2010
Para Ce
El fuego arde y el fuego cruje
La abuela cuenta fábulas
Elementales
Fábulas que arden
Fábulas que crujen
La abuela nombra los orígenes
Así las sombras ya no asustan
preparan las historias para el misterio
las sombras también arden
las sombras también crujen
La abuela cuenta que la nieve afuera
Gotea suave desde la luna
La abuela cuenta que la nieve cae
Siempre en cuarto menguante
Que la luna se deshace y nieva
Y cubre el mundo que no arde
Y cubre el mundo que no cruje
Silencia todo la luna con su agua lenta
La abuela cuenta lo largo del invierno
Lo difícil del mundo allá fuera
La abuela promete junto al fuego
que el horizonte arderá
que crujirá el horizonte
promete la abuela cada noche
un sol nuevo en la ventana
cada noche seguimos sus fábulas
hasta hacerlas nuestras
hasta saber contarlas
hasta que un día oímos el río
y reímos con el agua que corre
rápida contra un fondo verde
y toda la blancura de la luna se derrite
y se llena de nuevo su óvalo lento
y la vida ya nos arde arde dentro
y la vida dentro ya nos cruje ruje
bulle febril la vida
miércoles, 14 de abril de 2010
Si la vida es un sendero entre luz y sombra enmarcado
¿qué papel representa en el sendero el caminante?
(¿cómo será la etimología
de la palabra alumbramiento?)
El viajero repite, en la dinámica del andar,
paradójicamente su propia vida.
Así el viaje se vuelve una vida dentro de otra
pero la vida ¿un viaje dentro de qué?
El viajero en la noche ilumina el cielo con fogatas.
La noche en el viajero siembra estrellas y preguntas.
(¿nacer a la mentira de la luz?
¿alumbrarle la vida a otro?
¿darle ojos a quien trista?
¿Darle fuego a una visión? )
Una vez me perdí en una infancia gigantesca.
Otra en un bosque del sur con olor a principios.
Otra lo hice en palabras o encrucijadas de papel.
Recuerdo cielos de hospitales y la vez que fui robado
por tres niños, el olor a pegamento y el dolor a vida.
Aulas llenas de teoría y la palabra de un maestro:
"los hombres de letras beben palabras en solitaria penitencia",
aunque él era el contraejemplo de tal afirmación.
Por no traerte aquellos labios de sangre y pólvora
aquellos labios que hablaban de revoluciones
y eran rojos y eran rápidos
y no eran esclavos de otros besos.
Quiero hacer un mapa de mi vida,
marcar mis hitos geográficos,
las circunstancias y la coincidencias.
Qué retrasos, qué impuntualidades,
qué colectivo roto me dejó tendido
en la esquina de Tus Abrazos y Avenida Amares.
Estuve breve en el principio de mi existencia
con moco, baba, placenta y ojos bien cerrados,
fui arrojado, como todos, a la sentencia de existir,
a vivir el latido profundo de los hombres efímeros.
Pido en el fin, tenga el rostro que tenga,
recordar todo lo que dejo llorando
con esa rabia loca de nunca más volver.
No como mi abuelo que anda pisándose la sombra
y tiene los ojos conmovidos de ausencia,
tan negros Lalito, que no me miras.
Quiero
caminos y veredas y bandadas y la cruz del sur
tatuada en el pecho abierto de mis sueños
y barriletes y estrellas fugaces o el éter
es un barril de vino donde frugal bebo la vida
hasta llorar lágrimas violetas o violentas alegrías.